sábado, 12 de septiembre de 2015

Burbuja de pensamiento

Los músicos de rock y los aspirantes-seguidores-gente de la escena tienen su propia "burbuja de pensamiento". Formada por redes sociales, páginas específicas, bares y otros negocios, publicaciones, experiencias y tópicos comunes. Se le puede llamar escena o subcultura...lo que te parezca. Dentro de esa burbuja se retroalimentan y todo parece más importante de lo que es.
Esto surgió a finales de los 70 y principios de los 80, cuando aparecieron publicaciones y programas de radio y tv que cubrían la cultura pop y hacían buen dinero.
Ahora el negocio es muy pobre y no interesa tanto. Pero la burbuja de la escena sigue existiendo "inflada" por los que participan de ella. No quieren ver que ya no tiene trascendencia social ni económica. Y debe haber muchos músicos y periodistas que sí lo vean, pero no lo digan porque la reacción de "sus compañeros" sería negativa.  
Luego están esos que no lo ven (pena me dan) o se empeñan en que es una mala racha, una crisis provocada por la crisis general, algo imposible, etc. El rock, su subcultura, no interesa a casi nadie hoy en este país. Pregunta a gente de tu entorno, enséñales alguna revista especializada y observa sus reacciones.

viernes, 11 de septiembre de 2015

(otra por los viejos tiempos) Ideas preconcebidas...

...chocan siempre con la realidad. El ampli que más uso es un pequeño Fender que compré en 1995 (sí; mil novecientos noventa y cinco!). Parece un ampli de como mucho 30 watios. Tiene un altavoz de 10"(pulgadas, lo más habitual en amplis de guitarra son 12"). Con su altavoz de serie suena bastante pobre, pero tiene una salida para altavoces auxiliares.
Tenía curiosidad por probarlo con otros altavoces, así que por 20 euros me hice con dos altavoces de 12" que un conocido había descartado de una pantalla nueva sin llegar a usarlos.
Un tiempo antes había encontrado el "mueble" de una vieja pantalla 2x12 tirado cerca de unos contenedores en el camino que hago diariamente al otro trabajo. Lo limpié, adapté a las medidas que quería y lo completé con un panel de contrachapado (10 euros), los dos altavoces y un trozo de malla metálica comprada en ferretería (menos de 5 euros).
Comprobé la compatibilidad de impedancia entre el ampli y los altavoces, cableado, jack y a sonar...Era un ampli totalmente distinto. No solo sonaba más "lleno" sino que había ganado el doble de potencia. Sonaba como un ampli de 100 watios. Tiempo después descubrí que ese modelo en particular, venía preparado para entregar 75 watios (nominales) con altavoces externos.
Así que empecé a usarlo para bolos más grandes. Un día tocábamos en el recinto de una piscina al aire libre. Puse mi pequeño ampli junto a los mostruos de mis compañeros. Nos tocó probar sonido y dos músicos de otro grupo se quedaron a ver la prueba. Según tocábamos les veía hacer muecas de sorpresa y comentar entre ellos. En mitad de la prueba se acercan al escenario, hacia mi ampli. Primero lo examinan por delante. Luego se bajan y lo miran por detrás. Cuando terminamos, me preguntan que tipo de válvulas lleva. No es un ampli de válvulas, es puro transistor...su cara entonces fue una mezcla de rechazo y sorpresa. Debieron pensar que habian presenciado una brujería.