sábado, 5 de septiembre de 2015

Podría decir

como muchos otros que tocan la guitarra (o lo han intentado) que muchas veces odio la guitarra. Es un instrumento jodido cuando quieres ir más allá de lo básico. Solo después de varios años empiezas a comprender las particularidades de "un buen sonido". Cuesta bastante componer algo que no suene trillado. Y no digo nada de desarrollar un buen sentido del ritmo, el oido y no perder el interés...
A veces el conocimiento se carga la gracia. Otras veces, maldita la gracia.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Casi obsesión por SLEEP


Me los perdí en los 90. Muy a menudo sigo descubriendo grupos (sobre todo americanos) de esos años. No había internet, no tenía dinero, muchos de esos grupos estaban en discográficas pequeñas o sin distribución aquí y tampoco salían en las revistas y programas "especializados".
El mejor ejemplo de grupo que me perdí miseráblemente y que me hubiera gustado ya entonces es SLEEP.
Hoy el grupo genera un pequeño "culto" espoleado por internet.
La "saga" de SLEEP me parece muy completa y atractiva. Pasaron de ser un grupo de punk oscuro (con el nombre Asbestosdeath) a desarrollar su obsesión por los cuatro primeros lps de Black Sabbath.
El primer lp de SLEEP se llamó Volume One (1991). No es de mis favoritos. Pero en 1992 grabaron Holy Mountain por su cuenta como una demo para enseñar. Enviaron copias a varios sellos y en Earache debieron flipar ya que los ficharon del tirón y publicaron las canciones tal como estaban. Rula por internet la nota que Al Cisneros (el bajista-cantante) envió a un sello, en la que aclara al receptor que "SI fuma maría, escuche la demo bajo sus efectos".
El single fue Dragonaut y el video promocional reflejaba ese aire de chavales "inadaptados" y obsesionados por su personal culto al rock pesado (y pasado), instrumentos y amplificadores y a la marihuana. SLEEP bien podrían haber pasado por un grupo crionizado en los 70 y vuelto a la vida en los 90.

Aparte de que Holy Mountain y el posterior Dopesmoker son dos "clásicos actuales" del rock, hay montones de detalles que seguir en este grupo. Por ejemplo sus "spin-offs": OM, High on fire, The Sabians. Su especial conexión con la filosofía de las religiones, el gnosticismo oriental, la ciencia ficción, H.P. Lovecraft, etc, etc.
Desde que los descubrí hace solo unos años se han convertido en una de mis referencias más potentes. Como dice Julian Cope*, son un culto. Casi esotérico.

*(De Headheritage.co.uk - página de Cope): "I visualised Sleep in their pre-Sleep configuration, their teenage stoner minds fixating collectively on these first four Sabbath LPs to such an extent that certain repeated words in the song titles became iconic mantras to be treated (Brigit Riley-stylee) as repeatable motifs almost in the psychedelic manner of 6,000-year-old Western Atlantic passage grave art. In this mood, titles such as ‘Sweetleaf’, ‘Behind the Wall of Sleep’, ‘Planet Caravan’, ‘Under the Sun’, ‘Warning’, ‘Snowblind’,1 ‘Luke’s Wall’, Supernaut’, ‘A Bit of Finger’, ‘Tomorrow’s Dream’, ‘The Wizard’; each becomes a useful jugglable commodity on which to hang your own variant of Geezer’s lyric, of Iommi’s heavy up-the-neck wound-string S.G. riffs and of Bill’s Bible-throwing drum fills. I heard evidence within these Sleepian grooves that a genuine cult had grown up in San Jose, a cult dedicated to the results of Black Sabbath(...)"

martes, 1 de septiembre de 2015

Y una por los nuevos tiempos

A principios de este verano, tenía una actuación en un festival de improvisación, free jazz y etcéteras. Si bien no soy fan “en general”, ni hago esa ¿música? Me interesan mucho algunos de sus aspectos:
  • Rompe con las convenciones.
  • Pone la expresión del músico por encima de todo.
  • Facilita las colaboraciones con otros músicos.
  • Formatos abiertos, sin prejuicios a priori.

Y algunos más que dejo en el tintero.
Por desgracia no es oro todo lo que reluce. También hay mucha cerrazón, egos y elitismo en esa escena.
Finalmente no acudí al festival, por lo que pedí disculpas al organizador.

Los motivos fueron dos: el batería con el que tocaba, desapareció sin dejar rastro tras unos desconcertantes mails. Tengo un magnetismo especial para flipaos.

No me desanimé, decidí tocar solo. Replanteé todo. Me apetecía tocar unas canciones folk con guitarra acústica, mucha reverb y un loop. Estaba contento con lo que iba saliendo, pero me preocupaba que mis canciones no “casaran” con los contenidos del festival: son canciones, con comienzos, estrofas-estribillos, cambios, finales. Eso sí, con partes abiertas para irme por los cerros de Úbeda si quiero. Como esta:
letra de Iván Rojo

Dos semanas antes de la fecha, el organizador pidió a los músicos que hicieramos promoción. Uno de los grupos diseñó y publicó un cartel en el que solo salían ellos, sin mencionar a los otros grupos del festival. Ni siquiera una pequeña línea, o un “y más grupos” o algo...Me pareció un detalle feo, de poco respeto hacia los demás músicos, una muestra de ego fuera de lugar y de nulo compañerismo. Lo comenté en el grupo de facebook del festival y la respuesta fue reafirmarse sin dar argumentos y cabrearse.

Esas cosas enmierdan todo. Lo he visto muchas veces y lo mejor es evitar a esos músicos. Y fue lo que hice.

Mustang baketeá de Septiembre


de Ben Miller
y suena así:


sacado todo del blog Prepared guitar:
http://preparedguitar.blogspot.com.es/