jueves, 18 de septiembre de 2014

El rock es basura y se recicla mal

A veces descubro grupos que me gustan especialmente, pero en muchos casos he llegado a esos grupos porque  tienen promoción pagada y/o enchufe. Eso ya me hace dudar. La música puede ser cojonuda y todo lo que quieras, pero hay millones de músicos iguales y mejores. Y no hablan de ellos porque su disco no lo ha masterizado alguien famoso, no tienen amigos en Vice o no les edita alguna discográfica de moda...estoy aprendiendo mucho de cómo funcionan las "discográficas pequeñas".
Muchas son proyectos de una sola persona, lo de discográfica les queda muy grande. Aunque empiecen por pasión, acaban tomando decisiones bien interesadas y a veces bastante retorcidas.
Contaré un caso que está ocurriendo ahora mismo con un pequeño sello del que no voy a dar detalles de momento. Editaron hace un tiempo a un prometedor grupo con un sonido que copiaba descaradamente a uno de los recientes "hypes" de la "escena doom-stoner" por darle un nombre.
Es decir: un pequeño sello se fija en un grupo nuevo que copia a otro grupo también nuevo pero de éxito.

Pasa un tiempo, el grupo prometedor graba otro trabajo aunque siguen siendo muy underground y apenas
han tocado 2-3 veces en su ciudad de origen.
El sello (que rechaza grupos muy buenos todos los días) se empeña en conseguir ese segundo trabajo del grupo prometedor.
A pesar de que la grabación es bastante deficiente. A pesar de que las canciones no son tan sorprendentes como en el primero y a pesar de que el grupo no ha despegado ¿por qué ese empeño entonces?

Podría ser una decisión personal del tipo del sello porque le guste el grupo. Pero éste se queja frecuentemente de que pierde dinero y que no vende lo que debería. Parece muy arriesgado entonces sacar otro grupo más para "comérselo con papas", ¿no?
Pienso que el tipo confía en que el grupo "tire pa'lante" y empiece a vender bien. Pero que nadie se engañe,
eso no ocurre mágicamente. El grupo prometedor aprovechó el rebufo del grupo al que copia y eso, partiendo de cero, fue mucho y le proporcionó una más que aceptable publicidad dentro de su escena.
Parte 2.
Hay muchas consideraciones y algunas muy irónicas. Voy a usar una comparación deportiva: esas escenas underground son como la segunda división. El "grupo referencia" trata de acceder a ella y el "grupo prometedor" estaría en regional preferente. Pero todo eso es magnificado por el internet. Ya sabeis como funciona: foros, blogs, youtube, facebook, cientos de freaks que son a la vez público y creadores repitiendo contenido por pura imitación y queriendo ser parte del juego.
Esto me lleva a la segunda consideración: el público objetivo (target public). Este concepto de marketing goza de buena salud desde hace años. El marketing es como especializarse en buscar soluciones a toro pasado, que acaban siendo nuevos problemas. Lo del target public viene a ser que ciertos productos no son para un público general mayoritario, sino para un tipo de clientes "especializados".
En música se ve en las escenas, sub-escenas, micro-escenas que se generan, muy especializadas y diferenciadas, a veces hasta el delirio. Por ejemplo: punk, dbeat, crust, hardcore, hardcore melódico, punkpop, noise, grindcore, emocore, postcore, etc.etc. Eso pasa con todos los estilos.
El origen de tantas etiquetas tiene explicaciones de varios tipos:
diferencias creativas o técnicas, necesidad de romper con el pasado, auto-afirmación, sentido de pertenencia a algo pero también tiene una clara intención y aprovechamiento comercial.
Irónico cuando muchos estilos underground proclaman ser anti-comerciales.
Pero al final si el músico quiere seguir tocando, necesita entrar en un circuito comercial-profesional. No se aguanta mucho siendo un desconocido tocando bolos gratis, perdiendo dinero y sin seguimiento.
Esto es una de las claves para la continuidad de cualquier músico: la valoración artística en el rock es simbólica, el rock en esencia es una industria; puedes tener muy buenas críticas, ser un máquina tocando, ser considerado un genio que si no entras en el circuito comercial, te morirás de asco. Eso no significa parecerse a Hanna Montana o alguna de esas mierdas. Significa que o consigues vender lo que haces o no serás músico.
A eso me refiero con "2ª división" de la música y sub-escenas. Por ejemplo, hoy se considera referentes
a grupos como Sleep y Electric Wizard.
Sleep estuvieron separados muchos años porque no consiguieron sacar su tercer
disco. Hoy son cabezas de cartel en festivales especializados. Electric Wizard que se consideran reyes de su escena, solo venden unas 2000 copias de cada disco. Con esos números una compañía grande ni les escupe...pero generan una cantidad ingente de "ruido" en internet. Es fantasía para adultos. De hecho si no fuera por la popularización del internet esos grupos no existirían ya.
La independencia y capacidad crítica del fan es mínima en la mayoría de los casos. Se limitan a consumir esa fantasía. Da igual que todo lo que escuchen sea mediocre y copie descaradamente. Responden a los mismos estímulos siempre: marca, diseño, sentido de pertenencia y diferenciación. Si un grupo o producto no les llega por el canal que consideran referencia, no le harán puto caso. Todo esto tiene mucho más que ver con el marketing y con el consumismo que con crear música, expresarse, divertirse, críticar o aprender.
Parte 3
Los grupos de referencia, cabezas de cartel, los que venden discos en pre-order son en su mayoría ingleses y norteamericanos. Luego vienen los del norte de Europa: alemanes, franceses, nórdicos, holandeses.
De vez en cuando y presentándolo como "exóticos", le dan bola a grupos que vienen de zonas inesperadas. Ahora mismo están presentando un documental sobre grupos black metal en Indonesia. También hace un par de años vi un documental sobre unos metaleros que huyeron de Irak porque temían por su vida y acabaron en Nueva York, donde dos de ellos murieron en un tiroteo. También Vice hizo un reportaje sobre bandas de aborígenes australianos fans de grupos metaleros.
La presentación y tendencia de esos reportajes es resaltar la anécdota, a veces cerca de lo chusco, otras condescendiente, exagerando y escenificando situaciones para llamar la atención. La música del grupo aparece como algo secundario, de fondo. Los periodistas se centran en lo exótico que resulta la historia desde una posición exterior al grupo.
Como se suele decir, "está inventado", se llama imperialismo cultural. Wikipedia te lo trae:
"A finales del siglo pasado y comienzos de este (XXI) se imponen las posiciones norteamericanas; la preponderancia económica de los EEUU, conlleva además un predominio cultural, encabezado por industrias del entretenimiento como la cinematográfica y la musical. Este dominio económico-cultural, unido a la publicidad y en el consumo, se ha valorado por algunos sectores ideológicos como un tipo de colonialismo cultural (ver Pierre Bourdieu y Loïc Wacquant, Las razones del imperialismo), mientras que en el campo político, se ha calificado como imperialista la política exterior de Estados Unidos, Europa Occidental y Japón principalmente, y su intervencionismo en diversos conflictos.
http://es.wikipedia.org/wiki/Imperialismo"

Paises como España están en la categoría de exóticos para los que dirigen el cotarro cultural en general y rockero en particular. Ironía doble: los grupos españoles aceptan sin dudarlo ese "marco de relaciones": todo lo bueno viene de fuera. Incluso les parece mejor y "más genuino" cantar en inglés. Radio 3 la radio pagada con nuestros impuestos, programa principalmente grupos ingleses y norteamericanos. Los grupos españoles que ponen cantan en inglés casi todos
¿Qué mierda estamos haciendo?
El que argumente que "así son las cosas y no se puede ir contracorriente" que recuerde que en España había una industria musical hace apenas unos años. Y ya de paso que piensen a quien beneficia que
la cultura sea impuesta desde fuera...¿cuántos grupos españoles giran y tienen éxito en USA? ni siquiera en el resto de Europa. Cuando algún grupo español consigue ir a algún festival europeo montan la fiesta: parece que les hubiera tocado la lotería. Casi da pena.