martes, 27 de diciembre de 2011

Los viejos nuevos poetas

Hace un par de años (muy tarde) me di cuenta de que los rockeros habían encarnado el viejo espíritu de los poetas románticos. Yo veía los poetas como unos tipos de bigote cerrado, aburridos, pobres cucarachas de ciudad que sobreviven gracias a premios de poca monta y la ayuda de amigos. Gente con un gusto apolillado. Nada que ver con el "glamour punk" que les suponía a muchos grupos que me gustan. Y si, nada tienen que ver por ejemplo Sonic Youth o The libertines con Góngora, Bécquer o Leandro Amadeo. Pero gente como John Lydon, el propio Pete Doherty, Calamaro, Fred Cole, Luca Prodan, Nacho Vegas y muchos muchos otros han chupao directa o indirectamente de esa tradición del poeta maldito y medio vagabundo. Algunos provocando vergüenza ajena, dicho sea de paso.
De cualquier modo, los Baudalaire, Rimbaud, Céline, Kerouac, Bukowski, esos sí que fueron rockeros!

domingo, 25 de diciembre de 2011

Crónica de un concierto (mal)anunciado

Llego algo tarde como casi siempre. Hay gente en el sitio. Se empiezan a ir según llegan los grupos (pero qué coño????). Uno de los grupos dice que no toca. Que les ha dao bajón, no tienen porros y que en ese sitio no sonarán bien. Se van.
Empieza el primer grupo, lo ven solo sus colegas. A mitad, salgo con el dj y otro de los grupos: el dj se ha empeñado en que vayamos a una fiesta que hay en otra parte del pueblo. En un bar de tapas hay un tipo poniendo vinilos. El bar es tan enano que no se cabe ni se escuchan los vinilos con el ruido. El tipo protege los giradiscos con su cuerpo. Allí están todos los muñecos del rocanrol de los pueblos cercanos...nos ignoramos recíprocamente. No me apetece saludarlos falsamente ni mucho menos tener una conversación. Nos vamos de alli. Sé que no irán a nuestro concierto, ellos son los guays, prefieren vinilos a músicos de verdad tocando en directo!
Volvemos, están tocando (muy fuerte) otros chavales. Si tocaran más bajo le sacarían más partido. Se han pasao de vueltas y no están muy ensayados, pero aún así molan.
Después le toca a mi grupo improvisado en dos ensayos. Se rajaron dos de los grupos confirmados; unos son unos niñatos. Y los otros unos niñatos viejos. Así que llamé a un par de amigos para sustituirlos. 21 canciones en solo dos ensayos, no está mal.
Empezamos con fallos de afinación. Mi guitarra estaba en Re y lo había olvidado. Cambio de guitarra y empezamos a calentar. Terminamos de puta madre con bis. Hemos tocao una mezcla de garage y punk bastante guapa. Lástima que este grupo tampoco vaya a ningún lado.
Empieza a largarse gente. Toca el último grupo. Tras las primeras canciones, el grupo de amigos que vinieron por compromiso se largan. El último grupo también se ha hecho 300 kms, tiene mérito. Suenan bien y nos lo pasamos bien. Terminan (un poco pronto) y se van contentos.
Nos quedamos un puñao en el bar. Charlas borrachas. AC/DC a demasiado volumen. Gorros de lana hechos a mano. Para mi sorpresa, aún quedan dos chicas en el bar. Dos flores en un bosque de nabos. Una me dice que no bebe porque es esquizofrénica. El punki del pueblo pide Eskorbuto.


La necesidad de "crear", los guays, los papás rockeros y lo mejor del 2011

Así a bote pronto, mientras escucho el Lower forms de Rabbits (Relapse records)


Para mi de lo mejor del 2011 (aunque hubieran sacado el disco hace 20 años, seguiría siendo un gran descubrimiento del 2011).
Una de las cosas que más me joden es la navidad. Lo único bueno que tiene es que durante dos semanas me libro del frío mañanero. Antes pensaba que era una buena época para montar bolos. Y en teoría lo es, pero no en esta dimensión paralela que es Málaga. También solía aprovechar para ponerme bien, pero supongo que me hago viejo...

Aquí lo que hay es mucho papá rockero de fin de semana. Si ves los anuncios de "se busca componente para grupo" o "músico busca banda", están los dos extremos: flipaos con 20 años que se creen Fito o Pereza y piensan que vivirán de la música (como los de un post anterior, "nos hacemos 300 kms pero no tocamos porque el sitio no está a la altura") y papis que en su madurez necesitan un hobby y vuelven tras sueños juveniles; "sin compromiso, quedamos pa pasarlo bien, sin aspiraciones"...

Luego están los hijosdeputa que se creen mierda y no llegan a peo. Esos a los que he dedicao algún post, enchufaos en ayuntamientos, exigiendo cachés, pretendiendo que saben. Me hacen gracia: ¿cómo llega alguien a creerse un personaje así? Solo reconocen el brillo falso de Radio 3, Rock de luxe o alguna otra mierda fósil. Si quieres aprender a mamar pollas, ya sabes por donde empezar. La mayoría ni tocan ya.
Los que sí tocan, hacen un par de conciertos pa los amigos del pueblo y se acabó.
Hay unos mu cachondos que ganaron un concurso regional hace años. A esos les reconozco al menos que se lo han currado más: mantienen su grupo y buscan salir...pero en un plan que no les beneficia. Por muchos años que lleves en esto, si no te has hecho un nombre, no tienes nada. Es tonto pretender meterse en festivales o cobrar buenos cachés si solo te conocen en tu pueblo.
Un grupo "nuevo" tiene que currárselo, tocar todo lo que pueda, pringar pasta incluso. Montarse giras ellos mismos y volcarse. Con mucho trabajo conseguirán abrir puertas y e ir ganando más. Esto es un puto trabajo, más duro que muchos otros. Y claro que necesita tiempo...y verdadera dedicación. No vale ir 3 horas al local, fumarse un par de canutos y ya.

Muchos siguen haciendo música, escribiendo o lo que sea por una "necesidad interior". Yo antes lo veía claro: era algo que necesitaba expresar. También quería hacer la música que tenía en la cabeza, la que me gustaría escuchar...no he llegado a encontrar la "música definitiva". En parte porque no se puede reducir a que un solo grupo toque todo lo que me gusta. Pero sí he encontrado tesoros. Muchas veces los grupos que me gustan tienen un "algo más" que no es solo músical: suelen ser gente humilde, trabajadores y no pretenciosos. Incluso, cuando advierto que algo de eso cambia, mi interés por ese grupo baja (aunque su música siga siendo igual de buena).
Quizá por las dificultades externas, cada vez disfruto más ser fan y no tanto músico.