miércoles, 10 de agosto de 2011

Son las estrellas del pueblo

Aqui el sistema es: vas al concierto (aunque no te guste), te dejas las pelas, haces la pelota falsamente a los músicos y ellos se lo creen. Y luego vienen sus primos y los invitan a farla. Si te niegas como yo a participar en eso, perderás algunos conciertos. Por suerte y por desgracia siempre he ido por libre, tanto en lo músical como en las "relaciones públicas". A esos otros rockeros parecen interesarles más esas relaciones y las apariencias que la música en sí. Porque las autoproclamados rockeros de aquí no admiten a nadie más. Son unas 15 personas con más años que la tana ya, que disfrutaron hace 20 de una buena racha, subvencionados siempre por sus ayuntamientos locales y que hoy aún pasean sus pintas de playmobil rockeros por allí donde les dejan. Hay otro grupo de gente que les siguen, amigos y familia que van a los conciertos por razones como (oido de sus bocas): "son del pueblo, habrá que apoyarlos no?"...tela de curioso...Forman una especie de gueto, cada vez más cerrao, absurdo y pequeño. Solo repiten clichés hasta la náusea, hacen versiones o canciones que parecen descartes de sus grupos favoritos. En vez de ser ellos mismos, se escuchan un disco, plagian un par de riffs, hacen corta-pega de melodías y pa'lante...

Hace veinte años aquí hubo cierta "movida", muy efímera y artificial que despegó a raiz del "grunge"; grupos como Nirvana y Pearl jam salían hasta en los 40. Eso propició una moda del rock a la que se apuntaron muchos. Chavales normales y corrientes, sin idea de casi nada. Solo en mi pueblo, eramos 4 o 5 grupos. Y en otro pueblo cercano era delirante. Tenían una radio y una tele municipal (siempre el dinero público!) que ponían rock. Eso sí era bueno, pero claro no podía ir cualquiera. Estaba toooodoo controlao por un pequeño grupo. Con dinero del ayuntamiento también trajeron grupos famosetes e hicieron conciertos para lucimiento propio.
Es curioso en lo que ha derivado este pequeño grupo "de control": cada vez son menos y les recuerda menos gente, ya no tienen tanto enchufe y por tanto, su actividad es casi nula, pero ellos siguen igual de vanidosos. Como si fueran Slash o Axl Rose pero en un pueblo de 15.000 habitantes. Algunos se han llevao 20 años estrujando los recuerdos de un solo concierto. Otros quieren hacerse famosos rápidamente entre los modernos. Otros tocan un par de veces y al momento están en facebook diciendo que son los mejores..señor, señor